domingo, 28 de febrero de 2016

“Sobreviene una peligrosa avalancha de impagos y bancarrotas que pondrá a prueba la estabilidad política y social mundial”

Así de claro habla el economista canadiense William White sobre el sistema financiero mundial. Avisa además de que “la situación actual es peor que en 2007, puesto que las municiones macroeconómicas necesarias para combatir la crisis están prácticamente agotadas”.

Al mismo tiempo el informe salido del último Foro Económico Mundial que reúne a los líderes económicos y políticos del mundo reconoce que las guerras proliferarán y “podrían fácilmente pasar a una guerra a gran
escala” y que las “instituciones de gobernanza mundial lleva a la imposibilidad de hacer frente de manera adecuada a desafíos medioambientales y de desarrollo que son verdaderamente de naturaleza mundial.“

No lo dice ningún antisistema. Lo dicen los que mandan. Primero: el sistema capitalista a nivel mundial está completamente agotado y no admite ya reformas. Segundo: el sistema conduce inevitablemente a la guerra mundial. Tercero: las instituciones y los gobiernos no pueden resolver los problemas que acucian a la humanidad (aunque quisieran).

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