martes, 22 de diciembre de 2015

¿Por qué ilegalizó Ucrania el Partido Comunista?

El tribunal administrativo del distrito de Kiev decretó la prohibición de las actividades del Partido Comunista de Ucrania. La demanda en su contra fue interpuesta por el Ministerio de Justicia. “Las actividades del Partido Comunista buscan enmendar la Constitución por el uso de la fuerza, violar la soberanía e integridad territorial de Ucrania, realizar propaganda de guerra y de la violencia, incitar al odio étnico y violar los derechos humanos y las libertades individuales,
mientras que representantes del Partido Comunista llaman sistemáticamente a la creación de fuerzas paramilitares”, afirma el Ministerio de Justicia en la demanda presentada. El tribunal coincide en su opinión. La corte se negó a escuchar la defensa del KPU ante el Ministerio de Justicia.

Para su decisión, la corte se basó principalmente en las llamadas leyes de descomunización (en cuya promulgación tuvo parte importante el Ministerio de Justicia).

Los compañeros del Partido Comunista de la Federación Rusa han condenado inmediatamente la decisión de los tribunales ucranianos: “No solo condenamos la decisión, sino que llamamos a todo el mundo a levantarse contra esta banda”, declaró Gennady Zyuganov.

Esta prohibición es la segunda en la historia del Partido Comunista de Ucrania. El KPU (entonces aún como parte del Partido Comunista de la Unión Soviética, PCUS) fue ilegalizado por primera vez el 30 de agosto de 1991, en aquel momento acusado de “la organización del golpe de estado del 19-21 de agosto de 1991”. En aquella ocasión fueron las élites políticas las que iniciaron el caso la semana anterior a la proclamación de la independencia de Ucrania. Se estaba creando un nuevo Estado y las élites recién independizadas no necesitaban más competencia.

El KPU fue restaurado apenas dos años después en el congreso de Donetsk, confirmando así la continuidad histórica de la República de Donetsk-Krivoy Rog. Alrededor de una década después, el sur y el este de Ucrania seguían definiéndose informalmente como el “cinturón rojo” y era allí donde el Partido Comunista de Ucrania obtenía sus mejores resultados.

La prohibición de la ideología (siendo sinceros, hace tiempo que el KPU dejó de ser comunista) y toda esta farsa de la persecución de los símbolos de la era soviética esconde el pragmático objetivo de las autoridades de Kiev de privar a las regiones del sur y del este de Ucrania de tener su propia representación política y sus propias élites políticas ligadas a estas regiones y que no están bajo control directo de Kiev.

El rápido deterioro de la calidad de vida en Ucrania crea además las condiciones necesarias para que la población demande un partido de ideología socialista. Hasta no hace tanto tiempo, el Partido Comunista de Ucrania era el único partido con potencial para oponerse al régimen de Poroshenko en un proceso electoral. Poroshenko no teme a los antiguos regionales (el Partido de las Regiones, ahora transformado en el Bloque Opositor). Al fin y al cabo, él mismo es un antiguo regional y se sabe capaz de encontrar un lenguaje común con los antiguos partidarios de Yanukovich.

Aunque parezca mentira, la prohibición del Partido Comunista de Ucrania no está dirigida principalmente contra los comunistas ucranianos sino contra los votantes de las regiones del sur y del este de Ucrania. Su voto de protesta en futuras elecciones ordinarias o extraordinarias ya solo podrá ser para los antiguos regionales, que para entonces ya habrán sido domesticados.

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